La empresa especializada en inteligencia geoespacial Orbital EOS está realizando el seguimiento por satélite de un vertido de hidrocarburos detectado en el océano Índico tras el hundimiento de la fragata iraní IRIS Dena, ocurrido el pasado 4 de marzo frente a las costas de Sri Lanka. Las primeras señales del derrame fueron identificadas un día después del ataque, cuando los satélites comenzaron a registrar una mancha de petróleo que se expandía desde el lugar del naufragio.
Las imágenes muestran que parte del vertido se desplaza hacia la costa sur de Sri Lanka, con posible riesgo para zonas cercanas a Hikkaduwa, incluyendo áreas como Wewala, Thiranagama y Kumarakanda. La evolución del derrame dependerá en gran medida de factores como las corrientes marinas y las condiciones de viento en la región.
En un contexto donde el acceso aéreo o marítimo a la zona es limitado, la observación de la Tierra mediante satélites se convierte en una herramienta clave para monitorizar el incidente. El uso combinado de satélites ópticos y radar permite detectar hidrocarburos en la superficie del mar, seguir la evolución del vertido y anticipar su posible impacto en la costa.
El análisis de estas imágenes proporciona información relevante para apoyar la toma de decisiones y facilitar la planificación de posibles operaciones de respuesta, contribuyendo a minimizar el impacto ambiental del derrame.
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