El pasado 29 de junio, el equipo de cohetería universitaria Faraday Rocketry escribió una nueva página en la historia de la astronáutica española al alcanzar los 10.843 metros de apogeo con su cohete Origin en el campo de lanzamiento de El Arenosillo, superando el anterior récord nacional, que se situaba en 7,8 km.
El lanzamiento, que no estuvo exento de dificultades —cortes de luz, presencia de civiles en la zona de lanzamiento y otros imprevistos de última hora—, culminó con un vuelo que el equipo califica de “auténtico éxito”. Por primera vez en su historia, Faraday Rocketry logró ejecutar con perfección la separación de etapas y el encendido del segundo motor en pleno vuelo, un hito técnico que se les había resistido en la campaña del pasado 23 de febrero y que representa uno de los desafíos más complejos en cohetería experimental.
Este resultado no es fruto de la casualidad, sino de años de trabajo, aprendizaje y perseverancia. El equipo ha afrontado tres duras campañas de lanzamiento en El Arenosillo, de las que ha salido reforzado tanto técnica como humanamente. Cada contratiempo ha sido una lección que ha contribuido a madurar la tecnología y los procesos que hoy les han llevado a batir el récord nacional.
Más allá del reconocimiento que supone el récord, Faraday Rocketry subraya que este hito valida de forma completa la arquitectura, las operaciones y la tecnología con la que el equipo trabaja de cara a su objetivo final: alcanzar el espacio. Un reto al que, según afirman, están más cerca que nunca y en el que ya trabajan activamente.